No queremos seguir comprando espejitos de colores que pagamos con más miseria, sometimiento y muerte. Por eso luchamos por el pan de cada día y un futuro para todos y todas. Luchamos contra nuevos y viejos proyectos de dominación y saqueo de nuestros recursos naturales y humanos. Por eso rechazamos la continuidad de las politicas neoliberales instaladas a partir de la dictadura de ’76-‘83, nos oponemos al pago de una Deuda Externa que no debemos, decimos no al ALCA y a la presencia militar estadounidense en nuestro suelo. El ALCA no viene solo. Forma parte de una estrategia global de saqueo y dominación – un proyecto integral de muerte de nuestros pueblos, nuestras identidades, nuestros territorios, nuestros países.

Por eso nuestra lucha también tiene que ser integral.

DECIMOS NO AL ALCA

Desde 1994, EE.UU. negocia con los gobiernos de Latinoamérica el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Negociaciones que durante años fueron "secreto de Estado", en reconocimiento de que su conclusión profundizará el neoliberalismo trayendo todavía más miseria y sometimiento. Porque el ALCA busca beneficiar a las grandes multinacionales, asegurando su libre accionar en la región en pos de mayores ganancias y en desmedro de la soberanía nacional.

Esto traerá más desocupación y trabajo basura, reduciendo las legislaciones laborales nacionales a chatarra vieja. Servirá en bandeja a los buitres el más preciado bocado que están esperando: la privatización total de la salud, la educación, la asistencia a la niñez y la vejez, así como la codiciada banca pública.

Bajo el imperio del ALCA las multinacionales estarán exentas de cuidar el medio ambiente, y sufriremos más contaminación y pérdida de bienes irrecuperables como el agua, los bosques y otros.

Las multinacionales podrán patentar nuestros recursos (como ya lo están haciendo con las semillas agrícolas "transgénicas") y deberemos comprar a los "dueños de la propiedad intelectual", lo que antes disponíamos libremente.

El « libre » comercio que propone el ALCA es la libertad del pez grande de comerse al más chico, como ya lo han experimentado los mexicanos luego de diez años de funcionamiento de su acuerdo de libre comercio con EE.UU. y Canadá. Lo que en verdad ocurrirá es que EE.UU. seguirá subsidiando y protegiendo su producción agrícola e industrial, con el consiguiente perjuicio para la exportación de nuestros productos, mientras nosotros nos veremos invadidos de empresas y artículos "made in USA".

DECIMOS NO A LA DEUDA EXTERNA

¡Basta de pagar platos que el pueblo no rompió !

Hace casi 30 años que el endeudamiento externo de nuestro país crece sin parar. ¿Cómo es posible que si Argentina tomó préstamos por unos 150 mil millones de dólares, tengamos más de la mitad de la población que no tiene ni trabajo, ni ingresos suficientes como para sobrevivir? ¿Cómo es posible que los gobiernos hayan «rematado» las empresas estatales más productivas, prometiendo pagar deudas y mejorar la calidad de vida del pueblo, y resulta que ahora no tenemos ni trabajo, ni empresas, ni dinero, ni comida?

La abultada deuda externa que hoy nos reclaman es ilegítima, inmoral e ilegal, porque se origina en la dictadura militar de 1976, la estatización de deudas privadas y el cobro de intereses usurarios, porque el dinero de los préstamos no fue utilizado para el bien del pueblo y porque aunque ya pagamos mucho más del total de los préstamos, la deuda sigue creciendo como bola de nieve ¿A dónde fue a parar ese dinero?

El endeudamiento externo de los países de América Latina ha servido para que, bajo la amenaza de castigos por la falta de pago, entre otras cosas, los EE.UU. que mandan en los organismos como el FMI o el Banco Mundial, nos impusieran políticas de ajuste económicas y sociales.

Los beneficiarios no fuimos los pueblos sino los grandes grupos económicos, los millonarios de adentro y de afuera del país, que acumularon riquezas y poder.

Para nosotros quedó el desempleo, el empleo precario, la pérdida salarial, la destrucción de la calidad de vida, la desnutrición y la miseria. El ALCA seguirá privilegiando este mecanismo perverso, mientras el no pago de una deuda que no debemos abrirá las posibilidades de una economía desde el pueblo y para el pueblo.


DECIMOS NO A LA MILITARIZACIÓN

Los EE.UU. no sólo proclaman «libertad» y «comercio». Así como pretenden disciplinarnos con la deuda, tienen como ¨razón¨ contundente la fuerza de las armas. Cualquier excusa es buena para imponer la presencia de sus tropas : «cooperación para la seguridad», «terrorismo», «narcotráfico»... Ya es público que en Argentina tenemos una base de marines en Mazaruca –en el Delta entrerriano–. También hay marines apostados en Misiones, a tiro de la codiciada «Triple Frontera», y tenemos agentes de la DEA con domicilio permanente en Salta. Se ha concedido una base en Tierra del Fuego y desde 1982 está la base de la OTAN en Malvinas. En el resto de A. Latina y el Caribe, han asentado por lo menos 20 bases más. Además de la activa presencia en el conflicto colombiano, las tropas estadounidenses realizan periódicos ejercicios militares conjuntos con soldados de la región, siempre bajo el mando del Comando Sur del Pentágono. Y ahora exigen que los países sede de las maniobras otorguen inmunidad a las tropas estadounidenses que ingresan a país, como reclaman en estos días en el caso del operativo Aguila III.

¿Para qué tanta base militar y tanto ejercicio combinado? Como se reconociera oficialmente en tiempos del ex presidente De la Rua, la represión del «conflicto social» es una de las metas más importantes de la «cooperación hemisférica» que busca el Presidente Bush. El control de los recursos naturales –como el agua y la biodiversidad– es otra.

Como el ALCA traerá más desempleo, pobreza, hambre... y la protesta social crecerá, la respuesta será la represión combinada que propone el Pentágono.


Porque decimos sí:

A LA VIDA
A NUESTROS DERECHOS
A LA PAZ CON JUSTICIA
A UNA VERDADERA INTEGRACION
CON SOBERANIA
A LA PARTICIPACION CIUDADANA

Nos oponemos:

AL ALCA
AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA
A LA MILITARIZACION

 

[<] Volver a la página principal.