Es un acuerdo impulsado por EEUU. Pretende asegurar la libre circulación de las mercaderías y el capital desde Alaska a Tierra del Fuego.
Pretende asimismo lograr el control de las economías de los países de todo el continente. Expresado así podría creerse que el ALCA aportaría algún beneficio a nuestros pueblos.
Si esto fuera cierto:
¿Por qué se negocia a espaldas del pueblo y del Parlamento?
¿Por qué se negocia en secreto con los respectivos gobiernos (Poder Ejecutivo, algunos ministros) y representantes de las grandes empresas?.
Tratemos de aclarar estos puntos.
¿Cómo se ha preparado el terreno para el ALCA?
Es una larga historia de injusticia y dependencia, que se acentúa con la dictadura militar de 1976 / 1983. Como hemos dicho otras veces, fue necesario el genocidio de treinta mil hermanos nuestros desaparecidos, para quebrar la resistencia de nuestro pueblo e implantar el modelo neoliberal que desde entonces padecemos.
Modelo de infinitos ajustes a costa del hambre generalizado, el desempleo, la exclusión social, la penuria de viviendas, la negación del derecho a la salud, la educación y la seguridad social para millones de argentinos. En Ciudad Escobar también apoyan esta medida.
Modelo de privatizaciones, mediante las cuales entregamos YPF, Aerolíneas, Gas del Estado, el servicio de agua potable, las empresas telefónicas, los ferrocarriles y subterráneos, los aeropuertos... Perdimos nuestro patrimonio sin ningún beneficio a cambio.
Se instalaron grandes represas que destruyeron el equilibrio ecológico y la biodiversidad. Miles de hectáreas fueron desmontadas para desarrollar cultivos de exportación, que utilizan agrotóxicos en gran escala. Se abrió paso a la proliferación de transgénicos y semillas híbridas. La deforestación de grandes extensiones llevó a la desaparición de más del 80% del bosque nativo.
Si se firma el ALCA, éstos y otros problemas se agravarán.
¿En qué se fundamenta y qué se propone el ALCA?
El ALCA representa un plan de apropiación de lo que producen nuestros pueblos. Busca convertirnos definitivamente en consumidores de los productos del norte y proveedores de recursos naturales y materia prima o bienes manufacturados de bajo valor agregado.
Pretende imponer normas que obstaculizan la capacidad de control de cada país, de cada estado- nación sobre las actividades de los inversores extranjeros. Las ventajas son siempre para éstos. Los grandes problemas y desventajas para la pequeña y mediana empresa nacional y el resto de la población.
Pretende fundamentarse en los «derechos» del mercado:
- El derecho a la mayor ganancia de los grandes capitales a costa del saqueo
de las riquezas naturales y la explotación de los seres humanos.
- Igual trato para una pequeña empresa y para una gran transnacional
(alegan que dar apoyo o proteger a la pequeña o mediana empresa nacional
significaría discriminar a la gran corporación transnaciona).
Aunque todos sabemos que trato igual entre desiguales sólo puede conducir
a más desigualdad e injusticia.
Cualquier norma de protección a la industria y la producción agraria nacional aplicada por los países de la región podría ser considerada por las grandes empresas trasnacionales como discriminatoria y éstas podrán someter a juicio a esos Estados nacionales, juicios que serían resueltos por tribunales internacionales y no en el ámbito de la justicia local.
Con la supremacía del mercado, se pierden los derechos fundamentales de las personas, de los trabajadores en particular, y se anula la función del Estado de procurar el bien común de todos los ciudadanos.
La instalación del ALCA agudizará
- La precarización y flexibilización del trabajo
- La desregulación del mercado financiero
- La libertad de los grandes grupos económicos de ahogar a la pequeña
y mediana empresa
Todos los derechos para los grandes capitales, sin que el Estado pueda regular o establecer derechos nacionales. Los grandes capitales (inversores, monopolios) podrán chantajear - en una América Latina sin barreras aduaneras - con irse a otro lugar donde puedan pagar menores salarios y tengan más libertad para deteriorar el medio ambiente, etc., imponiendo así la generalización de los salarios más bajos y las normas más favorables para ellos.
¿Integración con soberanía o «libre comercio» con dependencia?
Si se aprueba el ALCA predominará sobre todos los otros acuerdos de integración existentes hasta el momento, lo cual incluye al Mercosur. Sobre el Mercosur hay distintas opiniones, pero la mayoría está de acuerdo en que hasta ahora ha dado pocos resultados. El Mercosur podrá servir si se lo recrea desde una perspectiva más integral y solidaria, que no se reduzca al comercio sino también a otros aspectos económicos, sociales y culturales. Si, como tal, se orienta a la integración de América Latina y el Caribe.
Consideramos imprescindible “...plantear la necesidad urgente de una ruptura completa con el sistema de dominación actual y aceptar en su lugar el desafío de una integración y una globalización basada en los valores del respeto a la diversidad cultural y nacional de los pueblos y a la colaboración solidaria entre ellos.”
“Plantear no solamente la denuncia y la lucha contra el proyecto imperial que se expresa en el ALCA, la deuda externa y la creciente militarización, sino también la construcción concreta de una integración alternativa basada en el derecho de los pueblos al desarrollo así como nuevos modelos de desarrollo respetuosos del medio ambiente, basados en la equidad de género y en el respeto de los derechos humanos que sean capaces de garantizar una existencia humana digna para todos y todas en el ambiente de justicia, hermandad y paz”. (Declaración de Jubileo Sur Américas. Deuda, ALCA, militarización. Los desafíos para la emancipación hemisférica. Quito, 25 de Mayo 2002).